Muchos agricultores producen sus propias semillas dejando que algunas plantas maduren para luego recoger sus semillas. La conservación de semillas permite al agricultor cultivar plantas con las características que le convengan. El cultivo de plantas locales para mejorarlas, y el almacenamiento de semillas, son importantes para conservar la biodiversidad y promover la seguridad alimentaria.

Selección de semillas

Para asegurarse de tener buenas semillas, tómelas de:

  • Plantas fuertes, sin plagas ni enfermedades.
  • Plantas adaptadas al lugar. Por ejemplo, si vive en una zona fría donde crece cierto tipo de plantas, pero ha recogido semillas de plantas que crecen en una zona más caliente, es posible que éstas no sobrevivan al clima frío.
  • Plantas del tamaño, sabor, resistencia a la sequía, etcétera, que usted desea.
  • Plantas que hayan crecido a cierta distancia de otras variedades, para asegurarse de que las diferentes variedades de plantas no se cultivan juntas.

No recoja semillas que se han caído por sí mismas. Barra debajo de las plantas para retirar las semillas que han caído, y luego sacuda la planta o el árbol para retirar las semillas frescas. En seguida limpie las semillas rápidamente después de recogerlas, y escójalas para retirar las semillas que se hayan podrido o dañado.

No recoja semillas que se han caído por sí mismas. Barra debajo de las plantas para retirar las semillas que han caído, y luego sacuda la planta o el árbol para retirar las semillas frescas. En seguida limpie las semillas rápidamente después de recogerlas, y escójalas para retirar las semillas que se hayan podrido o dañado.

Cómo almacenar las semillas

Para determinar cuánto tiempo debe guardar las semillas, considere las condiciones que deben tener para crecer. Por ejemplo, las semillas de zonas con estaciones frías o secas generalmente pueden guardarse durante meses o años porque necesitan de las condiciones apropiadas para germinar. Será más difícil almacenar las semillas de zonas cálidas y lluviosas la mayor parte del año, ya que dadas

las condiciones pueden germinar en cualquier momento. Las semillas de cáscara dura generalmente se pueden guardar más fácilmente y por mayor espacio de tiempo que las semillas de cáscara suave.

Germinación de semillas

Ciertas semillas necesitan un tratamiento especial para germinar. Sin embargo, todas las semillas necesitan:

  • Agua: Remoje las semillas durante toda la noche antes de sembrarlas. Si utiliza agua muy caliente (pero no hirviente), podrá eliminar muchas enfermedades y plagas que transmiten las semillas. Esto también ayudará a germinar al tipo de semilla que generalmente sólo germina después de pasar por los estómagos de los animales. Para asegurarse de que germinarán, ensaye primero con sólo unas cuantas semillas, antes de sembrar todas.
  • Aire: Si la tierra está compactada o anegada, las semillas no germinarán porque no hay suficiente aire.
  • Luz del día: Algunas semillas, especialmente aquellas de las zonas del norte donde el clima cambia según la época del año, sólo germinarán cuando haya la cantidad de luz apropiada.
  • Temperatura correcta: Cada cultivo tiene su propia estación; las diferentes semillas germinan mejor a diferentes temperaturas y en diferentes épocas del año.

Cómo sembrar las semillas

Es común sembrar las semillas primero en viveros o directamente en la tierra. Para determinar cuál de estos métodos le conviene, tendrá que determinar primero el cultivo que desea sembrar, las condiciones climáticas y si tiene suficiente espacio para crear un vivero.

Sembrar directamente en el campo

Las semillas grandes es mejor sembrarlas directamente en el campo porque sus raíces crecen rápidamente y se dañan fácilmente si se trasplantan. Haga los hoyos para sembrar, de una profundidad 2 ó 3 veces el tamaño de la semilla. Arroje 1, 2 ó 3 semillas en cada hoyo y cúbralas.

Las semillas pequeñitas deben arrojarse al terreno para que se dispersen ampliamente sobre el área de cultivo. Si mezcla las semillas con arena evitará que se peguen unas con otras al arrojarlas. A continuación cubra el área de la siembra con una capa delgada de cobertura muerta o tierra. Podrá también, para ayudarlas a germinar, utilizar un rodillo para presionar las semillas dentro del suelo.

Sembrar las semillas primero en un vivero

Sembrar semillas en un vivero facilita la germinación ya que se puede controlar mejor la temperatura, el agua y las plagas. Los brotes trasplantados a terrenos donde recientemente han quitado las yerbas aprovechan mejor la tierra y el agua disponible.