El caracol manzana, Pomacea canaliculata, actualmente es la principal plaga del sector arrocero bajo riego en nuestro país. El Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias, INIAP, ha generado recomendaciones para reducir las poblaciones y daños, mediante alternativas no químicas con el fin de disminuir la mortalidad de organismos benéficos, los impactos ambientales y los costos de producción.

El principal vehículo para la diseminación, alimentación y multiplicación de esta plaga es el agua, pues aprovecha las corrientes lentas para desplazarse en los canales de riego. Los adultos quedan en las aguas represadas y realizan sus posturas en cualquier planta, objeto sólido o maleza.

Se alimentan de plantas de arroz tiernas, especialmente las de siembra directa y de transplante temprano, que son las más susceptibles; mientras que las de siembra tardía o por transplante de 25 a 35 días de edad son menos atacadas. Las hojas consumidas por esta plaga son cortadas, muestran un color amarillo, quedan caídas en el lodo o flotando en el agua.

Para el control de esta plaga los agricultores aplican insecticidas de alta toxicidad, causando la muerte de organismos benéficos. Además, permite la resistencia y resurgencia del insecto Tagosodes orizicolus, vector del virus de la hoja blanca, provocando epidemias muy difícil de manejar y de otras plagas como enrolladores, polillas, chinches y ácaros.

Investigadores del Departamento de Protección Vegetal de la Estación Experimental del Litoral Sur del INIAP, han generado recomendaciones para reducir los daños de esta plaga, para lo cual es necesario evitar la infestación y reinfestación de parcelas y terrenos con esta plaga; antes de la preparación del suelo debe ser lavada la maquinaria con agua a presión. El lodo adherido en las llantas, gavias y orugas, llevan caracoles.

Es necesaria una buena nivelación de los suelos. Los caracoles sobreviven en los charcos y causan graves daños.

El trasplante se realiza en terreno fangueado y sin lámina de agua, para evitar que los caracoles floten en el agua y se alimenten de las plántulas.

Inundar las piscinas con mínimas láminas de agua y proceder al trasplante. Continuar con riegos intermitentes hasta salir del periodo crítico, entre 35 y 40 días.

Transplantar  de los  semilleros de 25 a 30 días de edad, por cuanto  las plántulas están fuertes e impiden la alimentación del caracol.

En la entrada  de los canales, colocar mallas de 1.5 a 1.8 milímetros para capturar los caracoles más grandes y posterior a esta otra malla de 0,5 milímetros para capturar caracoles recién nacidos.

Los caracoles capturados colocarlos en fundas plásticas gruesas, exponerlos al sol para que mueran por asfixia y deshidratación.

En las parcelas y fuera de estas, colectar posturas y caracoles para su eliminación, con el fin de cortar el ciclo biológico y la reproducción.

Colocar tarrinas  trampas a ras del suelo, llenarlas con cerveza o melaza, sirven como atrayente para capturar y eliminar los caracoles en semilleros.

Proteger al gavilán caracolero y otros enemigos naturales eficientes en el arroz evitando la aplicación indiscriminada de plaguicidas y así evitar también la resurgencia de sogata y otros insectos plaga de importancia secundaria.

Es de suma importancia no consumir los caracoles pues son portadores del nematodo del pulmón de la rata, que pueden infestar al hombre y causar Meningoencephalitis.

Fuente: INIAP