El Mal de Panamá es causado por el hongo Fusarium (su nombre completo es Fusarium oxisporum f.sp. cubense). Se trata de un patógeno del suelo, el cual infecta el sistema radical y pasa a colonizar la planta a través del sistema vascular ; las estructuras del hongo denominadas hifas pueden aun alcanzar las hojas. Esta enfermedad puede ser curada o controlada solo con tratamientos de suelo, los cuales, desafortunadamente, tienen efectos tan perjudiciales para el medioambiente, que han sido prohibidos en casi el mundo. Sin embargo, métodos biológicos que están en desarrollo han mostrado un gran potencial de uso. Uno de los peores efectos del Mal de Panamá es la producción de las llamadas clamidosporas o esporas latentes, las que sobreviven en el suelo por décadas. Tan pronto como una planta de banano susceptible crezca en un suelo infectado, las esporas germinarán, infectarán la planta y producirán su muerte.

En otras palabras, un suelo que ha sido contaminado una vez, se convierte en un suelo no apto para la producción de banano, a menos que se usen variedades resistentes. El cultivar Gros Michel solía ser el mejor, hasta que este sucumbió ante la histórica epidemia del Mal de Panamá, ocurrida en la década de los cincuenta del siglo XX, en Latinoamérica (la cepa de Fusarium que produjo esta epidemia se conoce como Raza 1 y actualmente se encuentra distribuida mundialmente). Las plantaciones de bananas fueron completamente destruidas, abandonadas y desplazadas hacia nuevas áreas con suelos libres de la enfermedad. Sin embargo, debido a la carencia de conocimiento de la epidemiología de Fusarium y a los inadecuados métodos sanitarios —incluyendo inundación controladas para eliminar el Fusarium – estas nuevas áreas fueron también rápidamente infectadas, lo cual resultó en una epidemia fuera de control.

Cavendish

Afortunadamente, a inicios del siglo XX surgió un remplazo con resistencia a Fusarium y, progresivamente, los productores fueron adoptando este nuevo cultivar conocido como Cavendish. Sin embargo, el precio fue alto: este tipo de bananas son delicadas para transportar y son bastante propensas a las magulladuras. La cadena de transporte tuvo que ser enteramente restructurada tanto nacional como internacionalmente. Además, tanto el sabor como el tamaño de Cavendish son inferiores a los de la antigua Gros Michel.

La carrera ha comenzado

Desde los noventa ha aparecido y se ha propagado una nueva cepa del hongo Fusarium – conocida como Raza Tropical 4 (TR4) – , que ha destruido miles de hectáreas de plantaciones de bananas tipo Cavendish.

El sustento de vida y las actividades comerciales de los productores de China, Indonesia, Malasia, Filipinas y Australia se han visto inmensamente afectados. Las bananas son una importante fuente de ingresos para millones de personas, lo que les permite enviar a sus hijos a la escuela y mantener a sus familias. Por lo tanto, el Mal de Panamá amenaza con provocar una pobreza generalizada en estas regiones.Además, el Mal de Panamá, naturalmente, no respeta fronteras. Debido a la globalización y al hecho de que el Mal de Panamá se transmite fácilmente por el suelo, por el agua y probablemente también por el aire, la diseminación de la TR4 a otras importantes regiones productora sde África y Latinoamérica, parece ser solo una cuestión de tiempo.

Fuente: panamadisease.org