Las principales plagas y enfermedades del banano son las siguientes:

Mal de Panamá:

Es una enfermedad causada por un hongo conocido como Fusarium oxysporum cubense. Se inicia cuando las raicillas son infectadas por el hongo que luego invade una raíz principal y asciende al pseudotallo a través del sistema vascular. Una vez establecida en el rizoma, la enfermedad se desarrolla rápidamente y se propaga a través de los haces vasculares tiñéndolos de color marrón, rojo oscuro o púrpura. Inmediatamente aparecen los síntomas en las hojas, las mismas que comienzan a marchitarse desde la base de los pecíolos y en las partes inferiores de las nervaduras centrales, las láminas foliares cuelgan hacia abajo tomando una coloración blanquecina. En ocasiones todas las hojas, salvo las más jóvenes, se abaten de éste modo y solo queda en postura recta la hoja del corazón o “bandera”. Todas las hojas nuevas tienen un color amarillento moteado y presentan deformaciones y arrugas en sus láminas. Luego el pseudotallo comienza a rasgarse y las vainas se separan. Cuando la enfermedad está avanzada, los síntomas vasculares se extienden a lo largo del pseudotallo y los tejidos del rizoma son invadidos por microorganismos secundarios. El tiempo que transcurre entre la infección de la raicilla y la última fase es de más o menos, dos meses. La difusión de esta enfermedad se produce de una planta a otra por medio de las maquinarias y herramientas utilizadas y por el empleo de cepas infectadas. Las plantas de la variedad Gros Michel son susceptibles al “Mal de Panamá” y las variedades Cavendish son resistentes.

La Sigatoka:

Es una enfermedad que se encuentra diseminada en todas las regiones importantes del cultivo del banano en el mundo. Son manchas que aparecen en la superficie superior o inferior de la hoja, causadas por hongos Mycosphaerella.

Si las manchas aparecen inicialmente en la cara superior de la hoja (haz), sin la menor duda se trata de Mycosphaerella musícola. En cambio si se las detecta en el envés, el microorganismo causante es el Mycosphaerella fijiensis.

Sigatoka Amarilla:

(Mycosphaerella musícola Leach). Esta enfermedad ataca a las hojas de banano. Las esporas de éste hongo (ascosporas y conidios) germinan en la superficie del limbo y el micelio penetra por una abertura estomática. El primer síntoma aparece sobre el limbo al cabo de unos 20 días en forma de puntos descoloridos, luego se transforma en rayas delgadas descoloridas, paralelas a las nervaduras secundarias, visibles primero a transparencia y luego claramente; después toma la forma ovalada, de colores gris en el centro y amarillo oscuro hacia el exterior.

Control:

Consiste en interrumpir el ciclo descrito y reducir la producción de las esporas.

En el Ecuador, desde hace unos 30 años se ha logrado y se continúa logrando con gran eficacia y seguridad el control de la Sigatoka Amarilla, mediante atomizaciones a bajo volumen con aceite agrícola, utilizando avionetas equipadas adecuadamente. La acción del aceite agrícola es mucho más eficaz en las manchas jóvenes en proceso de evolución. De acuerdo a esta cualidad se programan los ciclos de aplicación cuando hay presencia de síntomas de Sigatoka Amarilla detectados mediante inspecciones constantes.

Sigatoka Negra:

Causada por el hongo Mycosphaerella fijiensis que afecta a todas las variedades de banano. La enfermedad presenta puntos de color café rojizos de 0.25 mm. de diámetro que aparecen en el envés de la hoja; posteriormente se presentan unas estrías de color café rojizo de 20 mm. de largo por 2 mm. de ancho paralelas a la venación lateral de la hoja y visibles todavía en el envés. Luego se tornan de café oscuro a casi negro un poco más alargadas, visibles ya en el haz de la hoja. La mancha sigue avanzando en su desarrollo y evolución y se hace más grande y ancha de forma elíptica y se rodea de un borde café oscuro visible cuando la hoja está mojada; luego de este estado la mancha se seca en el centro, se torna gris y se deprime, la lesión se rodea de un borde angosto negro bien definido, al unirse todas las lesiones la hoja se torna negra y muere en 3 ó 4 semanas después de asomar los primeros síntomas. Los daños que producen son: el área foliar se reduce en proporción a la severidad del ataque; la “quemazón” afecta el proceso fotosintético; se altera el proceso normal de maduración de la fruta, la misma que se torna muy prematura y en caso extremos amarilla antes de la cosecha; las plantaciones afectadas por Sigatoka Negra producen racimos pequeños, dedos cortos y deformes, pulpa crema y con sabor ligeramente ácido.

Control:

Se realiza con fungicidas sistémicos y penetrantes en las siguientes dosis:

  • Estrobulurinas
  • Triazoles 0.4 lts/ha. (sistémico)
  • Morfolinas 0.6 lts/ha (penetrante)
  • Benzinidazoles 0.25 a 0.28 kg/ha. (sistémico)
  • Aceite Agrícola 3.5 a 4 gal/ha.

Moko o Marchitez Bacteriana:

Es causado por la bacteria Seudomonas solanacearum. Una vez que esta bacteria penetra a la planta, a través de las raíces, se desarrolla rápidamente e invade toda la extensión de los vasos transportadores de savia y al producir las toxinas características causan los síntomas de la enfermedad. En una planta adulta las hojas centrales toman un color amarillo verdoso y el limbo un color amarillo sucio hacia el pecíolo y la nervadura. Luego se produce la rotura de los pecíolos seguida de la desecación y muerte de las hojas centrales.

En las plantas jóvenes la caída puede ser tan rápida que las hojas no llegan a amarillearse. Se detiene el desarrollo del racimo y algunos frutos ennegrecen y se agrietan. En algunos ataques más tardíos se puede presentar pudrición en la pulpa, aunque la corteza solamente parezca más blanda.

Se propaga debido al uso de las misma herramienta para las plantas infectadas y las sanas y a la utilización de cepas infectadas como material de siembra. Todavía no se encuentra un método de control preventivo de esta enfermedad. Se evita el contagio eliminando las plantas enfermas, desinfectado las herramientas y utilizando cepas sanas.

Picudo negro:

(Cosmopolites sordidus). De adulto es un gorgojo de color negro, de unos 13 mm. y cabeza con la prolongación del rostro característico de la especie. En este estado no es dañino. La hembra pone entre 10 y 50 huevos aislados en orificios, que escarban en los rizomas adultos. La larva emerge, más o menos, a los ocho días y devorando tejidos, abre una galería hacia el interior del bulbo. Pronto alcanza una longitud de 12 a 16 mm, de color blanco amarillento, con la cabeza parda. Nunca sale al exterior. En este estado dura entre dos y seis meses, luego se transforma en ninfa y después de 5 ó 7 días, en adulto. Cuando hay presente gran cantidad de larvas, se nota debilitamiento general de la planta y producción de racimos pequeños y mal formados y, aún más, por debilitamiento de la estructura del bulbo y del pseudotallo la planta se cae.

Control:

En nuestro país ha declinado su incidencia con la aplicación de productos de doble propósito (nematicidas – insecticidas) como el Curater, el Furandán, el Temik, el Mocap, en dosis variables de acuerdo al contenido porcentual del principio activo.

Larvas defoliadoras:

Las tres especies más comunes: Caterpillar o Costurera (Ceramidia viridis), Monturita (Sibini apicalis) y Vaquita (Caligo teucer y Opsiphanes tamarindi), se alimentan de las hojas del banano y producen perforaciones paralelas a las venas foliares, disminuyendo en consecuencia, la superficie foliar. Estas larvas son muy susceptibles al control biológico por parte de algunos predadores y parásitos.

Control:

En caso de ser necesario se controla químicamente mediante la aplicación de 0.42 kg/ha. de Danex 95% o Dipterex 95% para Caterpillar y de 1.5 kg/ha. de Sevin 85% para las otras larvas mencionadas.

Thrips de la mancha roja:

(Palleucothrips musae). Es un insecto pequeño, el adulto mide aproximadamente 1 mm de largo, es de color blanco cremoso y tiene alas plumosas. Produce manchas de color rojizo en la corteza de los frutos desmejorando notoriamente su aspecto. La hembra deposita sus huevos en el racimo y al cabo de pocos días las larvas o ninfas que tienen apariencia similar al adulto, con la diferencia de que aquellas no tienen alas, emergen. La larva se alimenta de la fruta produciendo incisiones con su pico. Al parecer el látex que se derrama por estas lesiones se oxida y produce la mancha.

Thrips de la flor:

(Frankliniella parvula). Produce daños menos graves que el anterior. Los resultados son pequeños puntos en relieve sobre la corteza de la fruta. La hembra deposita sus huevecillos uno por uno en la cáscara de los frutos tiernos recién descubiertos, provocando, de esta manera, la formación de pequeños puntos con relieve o pústulas.

Escarabajo verde:

El Colaspis submetallica es un escarabajo de color verde metálico claro de 7 mm de largo que al emerger del suelo vuela directamente hacia los frutos o hacia la hoja bandera. Para alimentarse mordisquea la fruta ocasionando cicatrices profundas rodeadas de halos acuosos que desmejoran su presentación o producen perforaciones en las hojas. La hembra deposita los huevos en el suelo a una profundidad menor de una pulgada.

Control:

Para evitar los daños de estos insectos el mejor método es el enfunde temprano con fundas impregnadas de insecticida.

Nemátodos:

Los nemátodos parásitos de la planta del banano están diferenciados en tres grupos: endoparásitos como el Radopbolus similis que causan lesiones profundas en las raíces; endoparásitos facultativos como el Helicotylenchus multicintus que provoca lesiones menos profundas; y, nemátodos de agallas representado por la especie Meloidogyne.

Control:

El control de los nemátodos en banano se realiza con productos químicos específicos que existen para el efecto, los mismos que son aplicados al suelo en dosis distintas y los más conocidos son Carbofuran y Fenamiphos.

Fuente: Mundo Agropecuario