Para suprimir las plagas, en forma directa, se liberan los depredadores, parásitos o patógenos que afectan a las poblaciones de plagas. Estas acciones se conocen como control biológico. También se pueden utilizar acciones de control físico, mecánico o químico para reducir las poblaciones de plagas.

Para el manejo de la moniliasis del cacao, los productores realizan prácticas de saneamiento. Éstas consisten en remover periódicamente, las mazorcas afectadas por el hongo de cada  planta de cacao. Luego enterrar las mazorcas para eliminar el hongo. Esto es un ejemplo de control físico.

En algunas ocasiones, los productores utilizan aplicaciones de agua hirviendo para desinfectar el suelo o sustrato y para prevenir la incidencia de enfermedades. Esto es un ejemplo de control físico.

En algunas ocasiones, los productores utilizan aplicaciones de fungicidas en los viveros para prevenir la incidencia del mal de talluelo o en las plantas adultas donde hay mayor incidencia de moniliasis o mazorca negra. Esto es un ejemplo de control químico.

Para suprimir las plagas claves, el papel de las familias cacaoteras debe ser experimentar, modificar y mejorar las técnicas de acuerdo con sus propios recursos.

Además, requiere pensar de manera diferente donde se valore más la naturaleza y de acuerdo con sus propias condiciones, identificar los momentos adecuados usando diferentes opciones de supresión directa.

Supresión directa de los insectos plagas

Hormigas o zompopos

Las hormigas o zompopos cortan las hojas de forma de  media luna fácilmente identificable. Los zompopos pueden dejar sin hojas una planta joven en poco tiempo.

En plantas adultas las partes más vulnerables son los brotes nuevos por lo que hay que mantener la vigilancia en la época de nacimiento de nuevos brotes.

En el vivero las hormigas pueden ser combatidas macerando ajo y chile picante con aplicaciones seguidas. Esta opción puede ser menos efectiva  una vez que las plantas están trasplantadas.

En el campo, se puede utilizar el método de poner franjas plásticas o telas pegajosas en los troncos de árboles de cacao para evitar que los zompopos suban por las plantas.

También se pueden combatir los zompopos atacando los nidos y destruyendo los sitios de alimentación.

Para esto se puede utilizar agua caliente, cebos con fungicidas que dañan los cultivos de hongos y cebos tóxicos para las hormigas en sus caminos.

Gusanos corta hojas o medidores

Los gusanos defoliadores son larvas de mariposas que atacan generalmente al follaje tierno y le causan mucha destrucción.

Su daño es parecido al de la hormiga, pero se puede identificar por la forma del corte.

El daño es más acentuado en la parte laminar de la hoja.

También existen los gusanos que perforan las áreas foliares y dejan secas las venas de las hojas.

Ellos causan daños graves en algunas épocas, pero en general no constituyen un problema y pueden convivir en un área de cacao por mucho tiempo sin causar mucho daño.

Si hay altas poblaciones de los gusanos en el vivero o plantaciones en desarrollo, se puede aplicar pasta de chile, hombre grande o Neem.

En casos graves de daño se puede recurrir a la aplicación de la bacteria Bacillus thuringiensis que se vende en formulaciones comerciales.

Barrenador de tallo

El ataque de la mayoría de los barrenadores de tallo son ataques secundarios, sin embargo, algunas especies pueden matar las plantitas cuando éstas son jóvenes menores de un año de edad.

La hembra del insecto raspa la corteza tierna en la parte terminal y pone sus huevos.

Cuando las larvas se desarrollan, penetran en el tallito y se alimentan internamente, formando pequeñas galerías.

Alcanzan su estado de pupas después de varios meses, provocando la muerte de las plantitas o las ramas afectadas.

En el vivero o plantaciones recién trasplantadas en campo se puede combatir la plaga con aplicaciones de tabaco.

Chupadores o áfidos

Los áfidos son insectos pequeños de color oscuro, que siempre se encuentran agrupados en colonias. Atacan los brotes, las hojas, las flores y los frutos jóvenes que todavía no tienen semillas. Es muy común encontrarlos en plantas jóvenes hasta los 6 y 7 años de edad.

Hay varias especies de áfidos que atacan al cacao. La más común que ataca más órganos de las plantas, es la especie de áfido llamado Toxoptera aurantii. El Aphys gossypii es la especie de áfido que ataca a la ramita donde está pegada la flor. Éste es una especie que se alimenta de varios cultivos y plantas silvestres.

Estos insectos generalmente conviven  con las hormigas que habitan en los cacaotales. Un buen manejo de sombra mantiene las poblaciones de los áfidos bajo control para que no causen daños. Cuando hay partes del árbol afectadas por áfidos, se debe practicar la poda sanitaria retirando las partes afectadas lo más rápido posible.

Escarabajo Escolítidos

Hay muchas especies de Escarabajos Escolítidos que atacan los troncos de cacao haciendo túneles. Algunas especies han sido relacionadas con la enfermedad llamada Mal de Machete; la mayoría pertenece al género Xyleborus.

Los insectos perforadores son plagas secundarias, que atacan troncos previamente afectados, por el mal del machete y antracnosis.

Se puede notar acumulación de aserrín al pie de los árboles atacados por alguna especie de estos insectos.

Se pueden combatir estas plagas con las aplicaciones focalizadas de neem o tabaco. Si se siembran materiales resistentes al Mal de Machete se minimiza este problema.

Una vez se detectan las  plantas afectadas por estos insectos se deben eliminar la plantas y quemarlas fuera de la plantación  para evitar las infestaciones.

Supresión directa de las enfermedades

Mal del talluelo

El Mal del Talluelo es la enfermedad que afecta a las plantas de cacao en el vivero. La enfermedad provoca que se doble el tallo de la plántula y rápidamente muera.

En  la región centroamericana, se ha encontrado principalmente el hongo Rhizoctonia solani como causante del Mal del Talluelo.

Sin embargo, existen otros géneros de hongo  como Pythium, Fusarium y Phytophthora que también pueden provocar la misma enfermedad.

Estos hongos se encuentran en el suelo y pueden llegar a la plántula  por medio del salpique del agua o del viento.

Para evitar una alta incidencia del Mal de Talluelo, se recomienda hacer el establecimiento de dos a tres bolsas por hilera para que las plántulas tengan suficiente aire y que el ambiente no sea favorable a los hongos.

A pesar de las recomendaciones anteriores se puede tener problemas, por lo cual hay que probar otras formas como las siguientes:

Tratamiento del suelo con agua hirviendo: Se ha tenido buenos resultados y buenas posibilidades. No se necesita mucha gente para hacerlo. Se puede conseguir leña de las mismas parcelas y un recipiente para calentar el agua cerca de donde se tiene el vivero y aplicarla.

Solarización o asolear la tierra: Se puede asolear la tierra en un patio simplemente volteando la tierra. También, se puede utilizar un plástico, ya sea negro o transparente para cubrir el suelo, se cubre el suelo que se va a utilizar para el llenado de las bolsas con el  plástico negro o transparente y se deja por espacio de 10 a 20 días.

Moniliasis

La enfermedad, conocida con el nombre de Monilia, es causada por el hongo Monilia (Moniliophthora) roreri E. Se cree que esta enfermedad se originó en Ecuador y que de ahí pasó a Colombia, Perú, Bolivia, Venezuela y a los países de Centroamérica y México.

La enfermedad ataca solamente los frutos del cacao. Sin embargo, su ataque es con frecuencia tan severo que se considera que la enfermedad constituye uno de los factores limitantes de mayor importancia económica  en la producción del cacao.

En la región centroamericana  hay plantaciones donde se pierde hasta la mitad de la cosecha por esta enfermedad.

Según estudios realizados, en las regiones más cálidas y húmedas, las mazorcas se maduran en 5 meses y medio, y la enfermedad se desarrolla en 61 días como mínimo, 30 días para la aparición de los primeros síntomas y hasta 49 días para la aparición de mancha color chocolate.

En las áreas más frescas, el fruto del cacao se demora seis meses para madurar y la enfermedad se demora 30 días para presentar los primeros síntomas y 106 días para completar el ciclo.

La infección de la Monilia ocurre principalmente en las primeras etapas del crecimiento de las mazorcas.

Cuando el hongo logra entrar a las mazorcas en las etapas iniciales de  crecimiento, es capaz de invadir el interior de la mazorca. Mientras ésta continúa su crecimiento, sin que aparezca ningún síntoma de la enfermedad.

A menudo, hay mazorcas con esas infecciones ocultas que casi han alcanzado su desarrollo completo, dando la impresión de estar sanas, pero repentinamente aparecen en su superficie las manchas características de la enfermedad.

La primera señal de la infección es la aparición de puntos o pequeñas manchas de un color que sugiere una maduración prematura en las mazorcas que aún no han alcanzado su desarrollo completo; por ejemplo, manchas amarillas en mazorcas verdes y manchas anaranjadas en mazorcas rojas.

Las mazorcas con infecciones ocultas con frecuencia presentan gibas o jorobas. Cuando las mazorcas se abren se encuentran más o menos podridas en su interior y parecen más pesadas que las mazorcas sanas de igual tamaño.

Con el tiempo aparece en la superficie de la mazorca, una mancha parda rodeada por una zona de transición de color amarillento. Esta mancha puede crecer hasta llegar a cubrir una parte considerable o la superficie total de la mazorca.

Bajo condiciones húmedas crece sobre la superficie de la mancha una especie de pelitos duros y blancos que pueden cubrir la totalidad de la mancha y sobre esos pelitos se produce gran cantidad de esporas que dan a la masa un color crema o café claro.

Para el manejo de la Moniliasis se debe considerar los siguientes pasos:

  • Regular la sombra permanente del cacaotal (30-40 %) para que permita mayor paso de luz y aire. Levantar la sombra con relación a la planta del cacao para reducir la humedad en su ambiente.
  • Podar el cacao moderadamente las veces que sea necesario, para mantener el árbol aireado y con poca humedad ambiental.
  • Cosechar las mazorcas maduras cada dos semanas para no tener infecciones en las etapas finales de la maduración. Si la extensión de la finca lo justifica, coseche semanalmente.
  • No permitir que el agua se empoce o forme charcos, los cuales favorecen el desarrollo de la enfermedad. Regular, abrir y limpiar los drenajes.
  • Revisar la plantación en forma permanente, de tal manera que las mazorcas afectadas por Monilia sean destruidas antes de que produzcan esporas, que transmiten la enfermedad a otros frutos.
  • La recolección debe hacerse cada 8 días o antes; es decir, regresar al mismo árbol a los 8 días o menos; de esta manera se pueden detectar las mazorcas enfermas en el inicio de los síntomas y retirarlas antes que las esporas se esparzan.
  • Es conveniente no mover mucho las mazorcas dentro de la plantación. Esto aumenta la dispersión de las esporas y el costo de la operación del manejo. Lo más recomendable es dejar las mazorcas en el punto donde caen, sin tocarlas.
  • Las mazorcas enfermas detectadas deben ser retiradas del árbol sin ningún daño, si quedan trozos o partes de las mazorcas en el árbol, al igual que las mazorcas que caen al suelo, lo mejor es no tocarlas, para no esparcir los hongos.
  • Como medida adicional se pueden hacer aspersiones con productos químicos para proteger las pequeñas mazorcas durante los meses de mayor producción. Se puede usar un producto a base de cobre o clorotalonil, haciendo las aspersiones de acuerdo con las recomendaciones de las casas comerciales.

Mazorca Negra

Es una enfermedad que esta presente en todas las áreas  cacaoteras del mundo.

Es causada por hongos del complejo Phytophthora. Este hongo puede atacar todos los tejidos de la planta como los cojines florales, chupones o brotes tiernos y plántulas en vivero, causando una mancha  de color café tabaco a nivel de las hojas nuevas; tambien es responsable del cáncer del tronco y raíces, pero el principal daño lo causa en las mazorcas.

En algunos años, ciertos cultivos presentan infecciones que pueden llegar afectar 80 mazorcas por cada 100.

En el fruto la infección aparece bajo la forma de manchas pardas, oscuras aproximadamente circulares que rápidamente se agrandan y extienden por toda la superficie a través de la mazorca. Las almendras se infectan, resultan inservibles y en un plazo de 10 a 15 días la mazorca está totalmente podridas.

La enfermedad puede ser manejada por la combinación de tres enfoques: manejo cultural, uso de cultivares resistentes y aplicaciones de fungicidas de forma preventiva. Las prácticas culturales solas no combaten totalmente la enfermedad, aunque son importantes para reducir la cantidad de pérdidas en un cacaotal. La reducción de la cantidad de sombra de una plantación puede ser una medida eficaz para reducir la incidencia de la enfermedad.

Para el manejo de la Mazorca Negra se deben considerar los siguientes pasos:

  • Realizar los cortes y recolectar las mazorcas maduras cada 8-15 días y en los mismos momentos de recolectar y eliminar las mazorcas afectadas por la Mazorca Negra. Tratar las cáscaras dentro de la plantación con  fungicidas para prevenir el aumento de la enfermedad.
  • Realizar aspersiones de fungicidas cúpricos en los picos de producción para proteger las mazorcas. También realizar las aspersiones cuando hay ataque fuerte al follaje. Las aspersiones se deben realizar de 21 a 30 días.

El uso de híbridos resistentes es el método más barato para manejar la enfermedad de forma permanente. Si en la zona la incidencia de la enfermedad es abundante, se recomienda sembrar híbridos que tengan por lo menos un padre resistente o en las mezclas de híbridos debe de asegurarse que algunos tengan los padres resistentes.

Algunos clones con resistencia a la Mazorca Negra son los que vienen marcados con el nombre ‘SCA 6′, ‘SCA 12’, ‘CC 42’, ‘UF 613’, ‘Pound 7’ y ‘EET 59’.

También se puede contemplar el uso de híbridos con padres que sean resistentes  a la infección debido a que su producción está fuera de la época de mayor incidencia a la enfermedad, por ejemplo los clones que vienen marcados con el nombre ‘UF 29’ y el ‘CC 41’.

Es posible sembrar algunos clones resistentes, pero el riesgo al Mal del Machete es muy alto como veremos luego. Es indudable que sólo con un manejo integrado, es decir, aplicando el mayor número de prácticas posibles, se pueden obtener los mejores resultados.

Mal del Machete

Otra enfermedad grave del cacao es el Mal del Machete que es causada por el hongo Ceratocystis fimbriata. Esta enfermedad destruye árboles enteros y, por lo tanto, las pérdidas pueden ser muy altas.

El hongo siempre infecta a la planta de cacao  por medio de lesiones en los troncos y ramas principales y puede matar a un árbol rápidamente. Los primeros síntomas visibles son marchitez y amarillamiento de las hojas y en ese momento el árbol en realidad ya está muerto. En un plazo de dos a cuatro semanas la copa entera se seca, permaneciendo las hojas muertas adheridas al árbol por un tiempo.

Las lesiones por medio de las cuales penetra el hongo pueden ser causadas en forma natural, como las producidas por ramas de árboles de sombra al caer; también las puede ocasionar el trabajador con instrumentos cortantes, como machetes al podar, cosechar y deshierbar.

El Mal del Machete se dispersa fácilmente por medio de las herramientas contaminadas, durante la poda y la recolección de fruto, de manera que cuando se realizan estas operaciones en zonas donde existe la enfermedad, todas las herramientas deben de desinfectarse al pasar de un árbol a otro.

Esto se logra fácilmente limpiando las herramientas con una solución de formalina al 10 %. Es también importante evitar daño innecesarios a los árboles durante las labores de limpieza y poda de chupones. Las ramas infectadas o los árboles enteros, muertos por la enfermedad, deben retirarse del cacaotal y quemarse.

Hasta la fecha, el combate del Mal de Machete por medio de aplicaciones de fungicidas no ha tenido éxito. La forma más eficaz para combatir la enfermedad es usar cultivares o híbridos resistentes. Algunos de los cultivares tienen muy alta resistencia como los clones que vienen marcados con los nombres ‘UF 29’, ‘UF 296’, ‘UF 613’, ‘CC 41’, ‘CC 38’ y ‘CC 42’. Pruebas de laboratorio han indicado que los cultivares ‘IMC 67’, ‘PA 121’, ‘SPA 9’, ‘EET 339’, ‘EET 400’ y ‘Pound 12’, y los híbridos formados por estos padres son también resistentes.

Fuente: Mundo Agropecuario