Control genético

Existe un número de accesiones tanto de cacaos silvestres como aquellos seleccionados por los agricultores según su resistencia a M. perniciosa. Entre los materiales considerados altamente resistentes se encuentran los scavina SCA 6 y SCA 12. La resistencia de los clones SCA parece ser de mayor durabilidad, según observaciones realizadas en Trinidad durante cincuenta años. Sin embargo, también existe un fuerte efecto de la localidad o zona sobre los clones SCA y la progenie derivada de éstos. Se ha observado que los clones resistentes en Brasil y Trinidad son susceptibles en Ecuador, lo que sugiere que el mejoramiento de materiales de cacao se debe realizar teniendo en cuenta las variaciones geográficas entre los aislados del patógeno. Además se encontró que la resistencia del clon SCA 6 está dada por un gen mayor recesivo.

Control biológico

Otro método de control de la escoba de bruja, en el cual se ha avanzado en los últimos años, es el control biológico. Se ha encontrado que especies microbianas endófitas habitan en diferentes tejidos de la planta de cacao, incluidas las raíces, los troncos, los tallos y las flores. Entre los hongos endófitos asociados con cacao se encuentran principalmente Gliocladium catenulatum, Trichoderma stromaticum, T. viride y T. polysporum. En el caso de G. catenulatum mostró reducir los síntomas de la escoba de bruja en condiciones de invernadero, T. stromaticum es un micoparásito de basidiocarpos de M. perniciosa.

Labores para el manejo de escoba de bruja (M. perniciosa)

  • Es imprescindible reducir y mantener la altura de las plantas de cacao, a un límite de 3,5 m.
  • Realizar mínimo dos podas de mantenimiento a finales o comienzo de los periodos secos, es decir, entre los meses de febrero–marzo y julio–agosto.
  • Durante y después de las podas se debe hacer una revisión y remoción de tejidos enfermos o escobas y frutos.
  • En las plantaciones (jóvenes o adultas) donde la enfermedad se detecte por primera vez es prudente hacer observaciones más frecuentes (igual que para el manejo de monilia) y retirar inmediatamente e incinerar o enterrar el material.
  • Para zonas boscosas, húmedas, bajas, cálidas y apartadas es conveniente establecer plantaciones con semilla híbrida. Dentro d estas zonas se encuentran la Costa Pacífica y el Urabá chocoano. Para estas mismas zonas y las partes bajas del Magdalena Medio, en las que se decida sembrar clones, se deben establecer los modelos diseñados con materiales que han demostrado tener algún grado de resistencia a la enfermedad (figura 1).
  • No se debe recomendar control químico con fungicidas sistémicos, ya que en Brasil, Ecuador, Perú y Colombia se ha comprobado una gran diversidad de microorganismos nativos que están ejerciendo un control natural.

Fuente: FAO