Entrevista a Salomón Larrea Rodríguez, Ex – Ministro de Agricultura
Por: adriana.vera@simbioti-k.com

¿Qué ha vivido el agro durante los últimos años?

La situación del agro ha sido descuidada desde hace muchísimos años. La participación real del sistema agropecuario en el PIB[1] no se ve identificado en el informe del Banco Central; arroja que el sector agrícola aporta con bajos índices, lo cual eso es falso.

Pero esto se debe a varios factores y lo he discutido desde mi época de burócrata. Esto responde al desconocimiento que todavía tienen muchos agricultores. El trámite que requiere llevar documentos del SRI: renta, declaraciones, etc; y que por falta de conocimientos (incluso básicos) no pueden realizar los productores del campo. Entonces, todo eso desdibuja la acción u enfoque deben tener los gobiernos hacia la agricultura y su verdadero potencial.

El gobierno reconoce que tiene una deuda con la agricultura, la inversión en el agro ha sido muy baja. Se han hecho obras para el manejo de aguas, pero no se las han terminado; se han repartido kits, pero no se han hecho el respectivo análisis de suelos. Y eventos así…

Un buen ejemplo de hacer las cosas, y sin ir muy lejos, es el de Chile. Tan solo con la exportación de madera, este país tiene mejores ingresos que la exportación de petróleo del Ecuador. Aquí en alguna época se trató de desarrollar una actividad de siembra de cultivo de árboles, pero no tuvo cuidado ni continuidad.  Los agricultores aquí, han estado tratando de salvar lo que pueden, pero esa no es la cuestión. Un arrocero que saca 30 o 40 sacas, va a sobrevivir pero no va a mejorar su condición y esa es la parte medular: no se logran resultados positivos ni sostenibles.

¿Cómo se lograría entonces, una agricultura que reúna condiciones de sostenibilidad?

Sembrando en el sitio adecuado, con el suelo, cielo y con una semilla favorable;  con condiciones tecnológicas que incluyan sistemas de alimentación, riego y fertilización, es la única forma en la que lograremos resultados óptimos. Pero primero hay que diagnosticar el suelo para conocer sus condiciones.

Al hablar de productividad, ¿qué consideraciones  deben existir en esta cadena productiva?

Para mí, el direccionamiento de toda actividad pasa por el mercado. Cuando usted tiene mercado entonces tiene a quien entregar, y va a tener un pago adecuado por su producto.  Comúnmente solo nos dedicamos a un mismo cultivo, y nos olvidamos de otros cultivos que tienen potencial y podrían resultar.  Pero en Ecuador se necesita de algo más: un mapa estratégico de producción.  Si los mercados europeos, norteamericanos, japoneses o chinos, requieren A, B o C producto: entonces es lo que hay que cultivar. Además hay que hacerlo en las mejores condiciones para ser competitivos,  pero dicen que los  insumos son costosos, que no se puede, ¿pero qué hemos hecho para que se pueda?

Ante esa interrogante, ¿cuál es la respuesta al escenario ideal para ser competitivos?

Agruparnos. Necesitamos contar con el respaldo y apoyo de un fondo, llámese banco común, donde podamos financiar insumos, semillas, fertilizantes. Esa es la estructura que necesitamos, urge tener  gremios robustos y que lamentablemente no se han logrado… Pero todo es un conjunto, también se necesita de capacitación continua.  En el mismo ambiente donde están los agricultores, se requiere que se lleve la tecnología al campo porque el agricultor recepta de manera extraordinaria la actualización que se le pueda proveer. En mi experiencia, cuando trabajé en un proyecto en Centro América transfiriendo tecnología, los resultados fueron palpables y así mismo, por parte de los agricultores de campo tienen muchísimo para darnos a conocer.  Esos detalles que solo sabe la gente que está allá (campo), con un trabajo complementado, puede tener excelentes resultados. 

Esto se resume a educación, que opina sobre la educación en temas agro:

Sucede que en el campo ya solo se ven cabezas blancas, se van perdiendo generaciones porque el joven ya no quiere estar en el campo. Hay muchos  jóvenes que salen a estudiar en Earth, Zamorano, universidades ecuatorianas o americanas  muy buenas; ellos deben tener oportunidad para que apliquen la tecnología que aprenden; sino se quedarán analizando estadísticas en un escritorio. Hay profesionales graduados en biogenética, y varias ramas que pueden transmitir.  Pero se necesita que el conocimiento llegue a todos para que se afronten las enfermedades en el campo, por ejemplo la Sigatoka.

Ahora que menciona la enfermedad, ¿estaría el Ecuador preparado para Fusarium raza tropical 4?

No, claro que no. Empezando porque nadie ha enfocado el problema en su real esencia. Pero no sé si es la virgencita que nos protege, porque el Fusarium oxysporum raza 4 está pegando desde hace más de ocho años en otros países, ha golpeado tan duro que ha acabado con plantaciones enteras. En la naturaleza ecuatoriana hay condiciones interesantes que deberían ser estudiadas, por ejemplo de luminosidad, que son favorables. En Zapotillo hay una producción espectacular de arroz, caña de azúcar; tierras al norte como San Gabriel, El Ángel, son de puro suelo negro; ahí salen unas lindas  papas y así, sin fin. La naturaleza sola entrega lo que yo llamo los “nutraceúticos” que son nutrientes y farmacéuticos, y sucede en muchos sectores del Ecuador.

En el año 1978 se contrató una compañía francesa la cual hizo un estudio completo de todo el Ecuador y que actualmente está en el sótano del MAGAP en Quito, hicieron una actualización llamada “info plan”, pero ahí quedó; no se hizo puso en alguna plataforma virtual para acceso público.

Cuando tuve la oportunidad de trabajar en Centro América me vinieron a ofrecer como detectar la Sigatoka a través de un satélite, entonces yo pensé ¡me están tomando el pelo!… Lo cierto es que desde el año 1972 en Texas, ya se utiliza para en los grandes sembríos para poder detectar cuando apenas empieza la enfermedad, no en las últimas etapas.

CONCLUSIONES

Se necesita un cambio de estructura, tenemos que recordar en qué hemos sido grandes. Esto que dicen que es la matriz productiva y a lo que yo llamo en realidad cambio de placenta productiva, porque no es otra cosa, lo que debe hacer es saber la necesidad del mercado y a eso apuntar.

Que pasa con el productor de pronto sembró pimienta y le fue bien, y luego todos empezaron a sembrar pimienta y no tenían compradores. Ese por mencionar uno de los problemas; pero se puede ir moldeando esto, la escalera es sencilla: hay que conocer lo que me pide el mercado, dónde lo puedo sembrar, cuál es la tecnología que necesito y luego el mercadeo interno. Es un proceso relativamente sencillo. Se debería poder abrir un libro como el “libro azul norteamericano” que ahora viene hasta digital, y usted sabe que Utah en Estados Unidos, produce papas en tales fechas, o usted necesita alcachofas, y sabe que están en Iowa, en tal y tal parte; y así con todos los productos, más que un calendario es un vadémecum.

Hay esquemas muy bien hechos, y están ahí; no tenemos que inventarlos. Se necesita cambiar de mentalidad, crear mentes que vean oportunidades de generar, no de ser dependientes, en eso hay un claro ejemplo en Ecuador son los manabitas, vendiendo almohadas, comida, cualquier cosa, y se   genera la actividad. Y volviendo al tema del agro, si ponemos todo el conocimiento en la agricultura, vamos a terminar la dependencia del petróleo: hay que dejar por terminada la relación con el petróleo. El Ecuador tiene aproximadamente 11 millones de hectáreas donde puede hacer mucho, la productividad es la clave.

[1] La agricultura representa aproximadamente el 8% del valor del PIB del Ecuador. Banco Central del Ecuador