Las piñas son la última arma –y las más extraña– en la batalla global contra las superbacterias que se prevé que matarán hasta 10 millones de personas al año en 2050.

El bioquímico Rob Pike, de la Universidad La Trobe (Australia), afirma que un grupo de enzimas que se ha descubierto que trata la diarrea en los lechones probablemente podría proporcionar un tratamiento alternativo para esta afección también en los humanos, dadas las similitudes en la fisiología y la anatomía de ambas especies.

Se predice que las bacterias resistentes a los antibióticos, conocidas como superbacterias, matarán a más personas que el cáncer si no se controlan: unos 10 millones de personas al año en 2050. En Australia se detectan unos 500 casos de superbacterias cada año.

Desarrollar una alternativa natural al tratamiento para la diarrea en los cerdos y los humanos podría suponer una gran adición al arsenal con el que abordar el problema global de las superbacterias.

A diferencia de los antibióticos, cuyo objetivo son las bacterias, las tres enzimas halladas en las piñas trabajan con las células intestinales del cerdo y dificultan que las bacterias se adhieran a ellas, lo que significa que la diarrea no toma el control.

Las tres enzimas descubiertas en el tallo y las raíces de la piña se llaman bromelina, un grupo de enzimas que se descubrieron en los años 30. Sin embargo, hace solamente 30 años que se descubrieron sus cualidades antibióticas.

“Ahora tenemos el impulso para desarrollar alternativas a los antibióticos porque se cree que los antibióticos están de capa caída y necesitamos algo con lo que sustituirlos”, concluye el profesor Pike.

Fuente: www.elproductor.com