Se sabe que los primeros árboles del cacao crecían de forma natural a la sombra de las selvas tropicales en las cuencas del Amazonas y del Orinoco, hace miles de años. Los mayas empezaron a cultivarlo hace más de 2500 años.

El cacao simbolizaba para los mayas vigor físico y longevidad, lo usaban como medicina siendo recetado por sus médicos como relajante, como estimulante y como reconstituyente. La manteca del cacao se usaba como pomada para curar heridas.

En 1502 Cristóbal Colón recibió, como ofrenda de bienvenida, armas, telas y sacos de unas habas oscuras que, en la sociedad azteca, servían a la vez de moneda y de producto de consumo. Aunque fue Hernán Cortés quien envió el primer cargamento de cacao a España en 1524.

CONTENIDO MINERAL

El chocolate y sus derivados contienen elementos nutritivos altamente beneficiosos para el organismo. El chocolate es un alimento rico en grasas, hidratos de carbono y proteínas, nutrientes indispensables para aportar energía al organismo humano.

Los principales componentes de la semilla del cacao son las grasas y los hidratos de carbono. Las grasas proceden de la manteca de cacao, que contiene gran cantidad de ácido esteárico, un ácido graso saturado que, a diferencia de otros, no aumenta el nivel de colesterol en la sangre.

El chocolate contiene además teobromina, una sustancia que ejerce una acción tónica sobre el organismo, activa la diuresis y estimula la circulación sanguínea.

El cacao aporta las vitaminas A y B y minerales como el calcio, fósforo, hierro, magnesio, cobre y potasio. El ácido fólico y la tiamina (B1) que contiene el cacao como materia prima, son nutrientes indispensables para la regulación del metabolismo.

El cacao contiene triptófano un aminoácido que favorece la producción de serotonina. Otros aminoácidos que se encuentran en el cacao son la fenetilamina y la anandamina.

BENEFICIOS

El Cacao es uno de los alimentos más ricos y completos que la naturaleza nos ofrece. Sus propiedades beneficiosas eran ya bien conocidas por los antiguos pobladores de Mesoamérica que los utilizaban como medicina y alimento energizante.

Aquí se encuentran algunos de sus beneficios:

ANTIOXIDANTE: Los efectos antioxidantes del cacao pueden influir directamente y de manera positiva sobre la resistencia a la insulina o discapacidad del cuerpo para responder a la insulina, ayudando a reducir el riesgo de padecer diabetes.

CÁNCER: El cacao ayuda a reducir el riesgo de padecer de cáncer gracias a que es rico en flavonoides, antioxidantes que actúan a nivel celular; estos combaten los radicales libres y evitan la formación de células cancerosas.

COLESTEROL: La acción antioxidante protectora frente a los radicales libres y frente a otras partículas degenerativas, previniendo así la oxidación de las LDL. Si el LDL se oxida, la arteria se endurece y la placa se adhiere a ella. Según quedó demostrado por científicos de Harvard Medical School, el consumo de chocolate negro, con 60 a 70% de cacao, disminuye los niveles de lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol “malo” y aumenta el colesterol “bueno”.

DEPRESIÓN: Estimula ciertos neurotransmisores en el cerebro que ayudan a aliviar la depresión y a obtener una sensación de bienestar.

ENFERMEDADES CORONARIAS: El consumo de cacao está asociado a una menor incidencia de infartos. Los flavonoides polifenólicos que se encuentran en este fruto tienen el potencial de prevenir las enfermedades cardíacas.

ESTRÉS: La teobromina, alcaloide presente en el cacao, es un estimulante no adictivo del sistema nervioso central.

FUNCIÓN CEREBRAL: Los flavonoides en el cacao mejoran el sistema que activa el pensamiento, según demostró un estudio con 90 ancianos que padecían deterioro cognitivo leve, publicado en Hypertension. Al tomar flavonoides derivados del cacao por ocho semanas, mejoraron en pruebas de function.

HUESOS: Ayuda a la formación de huesos firmes y actúa como un relajante muscular, debido a su alto contenido en magnesio.

PRESIÓN ARTERIAL: Los flavonoides y antioxidantes presentes en el cacao estimulan la producción de óxido nítrico, molécula que promueve la vasodilatación o aumento del calibre de los vasos sanguíneos. De esta manera se incrementa el flujo de sangre y la presión arterial se mantiene estable.

Los flavonoides antioxidantes presentes en el cacao estimulan la producción de óxido nítrico, molécula que promueve la vasodilatación o aumento del calibre de los vasos sanguíneos. De esta manera se incrementa el flujo de sangre y la presión arterial se mantiene estable.

RIÑONES: La teobromina, químico presente en el cacao, es pariente de la cafeína pero con efectos moderados y de larga duración. Al igual que el café, actúa como diurético aumentando la producción de orina. Además de ser un suave estimulante del sistema nervioso.

SALUD VISUAL: Los flavonoides en este fruto mejoran la capacidad para ver en condiciones difíciles, según demostró un estudio realizado en la University of Reading en Inglaterra. Los participantes mostraron una mayor agudeza visual dos horas después de consumir chocolate negro en pruebas de memoria visual.

SYSTEMA VASCULAR: Modulador de la homeóstasis vascular, inhibiendo la agregación plaquetaria en las arterias, es decir, dificultando la formación de trombos. Estimulante de la producción de óxido nítrico, gas que en el interior de las paredes arteriales relaja y ensancha las arterias, lo que permite el fácil flujo de la sangre y la menor presión sanguínea. Actúan sobre los vasos sanguíneos que, dilatados, hacen aumentar el flujo de sangre al cerebro. De allí un aumento del oxígeno y de los azúcares permitiría al cerebro trabajar mejor.

Fuente: Revista El Agro