Cualquier medida de control implica un gasto, tanto económico como medioambiental, y debemos tener claro que el beneficio esperado sea mayor que el gasto realizado. Estudios realizados por el INIAP, en las zonas de El Carmen y Milagro, demuestran que esta plaga es la más importante del plátano. Se presenta en cualquier etapa de desarrollo del cultivo, registrándose una mayor infestación en plantaciones donde las labores culturales de deshoje, deshije y eliminación de los restos de cosecha son muy escasas (Armijos, 2008). Los métodos de control para el picudo negro varían de sistema a sistema y reflejan la importancia y el estado de la plaga. En las plantaciones comerciales, el control químico es el método más difundido (Gold y Messiaen, 2000). Los agricultores medianos y pequeños dedicados al cultivo del plátano utilizan una tecnología baja en insumos y la aplicación de agroquímicos no constituye una práctica general. Por lo tanto es común encontrar altas poblaciones de picudo en las plataneras (Suárez et al., 2001; Armijos, 2008). El control cultural es importante para prevenir el establecimiento del picudo negro y es el único medio disponible para productores con recursos limitados.

CONTROL QUÍMICO

El control de la plaga que se realiza en las plataneras comerciales es principalmente químico, utilizando nematicidas con actividad insecticida aplicados en la base de la mata. Este constituye el método más difundido para el control de picudo negro. Las medidas de control químico han sido establecidas también con el uso de trampas, colocando algún tipo de insecticida como medio para reducir la población de picudo. La creciente demanda de plátano para exportación, ha hecho que los agricultores opten por el uso de insecticidas de alto impacto como Carbofuran y Clorpiriphos. Dadas las altas poblaciones de picudo existentes las aplicaciones de insecticidas tienen que ser necesariamente repetidas a lo largo del año.

CONTROL CULTURAL

Las prácticas culturales son un conjunto de operaciones que están orientadas a mejorar la producción de un cultivo y que en ocasiones colaboran con el control de plagas y enfermedades. En principio plantas más vigorosas van a ser más resistentes al ataque del picudo. Según Quijije, los adultos del picudo son atraídos por la humedad y los fermentos derivados de la descomposición de los residuos de cosechas como cormos y tallos. Es de gran importancia eliminar dichos residuos, ya que sirven de atrayente y refugio para estos insectos.

Los mismos autores señalan que el control del picudo negro es ante todo de tipo cultural; se debe mantener el aspecto de la plantación libre de malezas, con fertilizaciones adecuadas y riegos oportunos, revisarlas frecuentemente y destruir las plantas que se encuentran afectadas. Arias (1999) señala que para la siembra, se deben escoger colinos de buen tamaño (1,20 a 1,50 m.), limpiarlos antes de la siembra con cuchillos o machetes bien afilados y desinfectados. No se deben dejar las cepas preparadas de un día para otro, para evitar que sean infestadas con huevecillos. El deshije, deshoje, deschante y corona de plantas evita que los adultos busquen refugios. La limpieza del material de siembra se puede realizar en campo aplicando calor, sumergiendo a las semillas en bidones de agua caliente a 50°C, durante al menos 15 minutos. Esta práctica afecta también y de forma efectiva a los nemátodos.

En ocasiones se añaden otros compuestos desinfectantes al baño. Dado que el picudo está presente y activo todo el año las fechas de siembras no influyen en su ataque. Pero sí están relacionadas con el momento de producción y el precio del plátano en el mercado. Una renovación frecuente de las plataneras colabora a la disminución del ataque del picudo. La limpieza y extracción de los restos de material ayuda al control al eliminar refugios, zonas de alimentación y atracción. Pero presenta el inconveniente de que esa materia no acabe asimilándose al suelo tras su descomposición. Ante esto se presentan dos soluciones; una más costosa es la adición de alguna sustancia que ayude a su descomposición por los microorganismos. La otra es el traslado a un lugar alejado y su compostaje, para posteriormente añadir el compost a la plantación, p.ej. en el momento de renovarlas. Una revisión de las prácticas culturales convenientes aparece en la publicación de Ulloa. Otro procedimiento prometedor es la solarización del  suelo mediante plásticos, anterior a la plantación. El calor elimina eficazmente a las larvas y adultos del picudo, así como a los nematodos dañinos. 4.3.

CONTROL BIOLÓGICO

Son muchos los microorganismos (hongos, virus, bacterias, protozoarios, nemátodos, rickettsias y micoplasmas) que actúan independientemente o asociados sobre el complejo de insectos plagas. Sin embargo, su aplicación es limitada para el combate de picudo en plátano, y en condiciones de campo la información es muy escasa. Este autor considera a los agentes más promisorios para el control del picudo a los hongos Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae. Estos existen naturalmente en las plantaciones, desarrollándose en larvas, pupas y adultos del picudo, aunque en cantidades limitadas. En Colombia han encontrado varios enemigos naturales del picudo negro, señalando que entre los depredadores de larvas y huevos, sobresalen los coleópteros Hololepta sp. y Alegoria dilatata.

También se indica que las hormigas del género Camponotus sp., pueden encontrarse con frecuencia en los platanales, depredando larvas del picudo negro. Otros depredadores son las “tijeretas” (Dermaptera: Forficulidae). En Ecuador, en los cantones de El Carmen (Manabí) y Buena Fe (Los Ríos), es común encontrar cinco enemigos naturales del picudo negro, de los cuales, tres son depredadores de larvas; el coleóptero Plaesius javanus, una tijereta y las hormigas “tostadas” (Camponotus sp .). Los restantes enemigos del picudo negro son los hongos entomopatógenos B. bassiana, y M. anisopliae; el primero de ellos tiene preferencia en los adultos y el segundo en larvas.

Los hongos pueden ser aplicados en campo en arroz infectado, pero siempre en la época húmeda, si no, no se desarrollarán y perderán toda su eficacia. Se debe comprobar previamente que la cepa de hongo empleada es efectiva contra el picudo. El INIAP ha realizado trabajos en estos temas. La estrategia de colocarlos en trozos de tallos conjunta la atracción de los adultos, que contagiados morirán a los días, después de infectar a otros adultos con los que tengan contacto. La recomendación es de 50 trampas por ha.

Los nemátodos entomopatógenos, especies de los géneros Steinernema y Heterorhabditis, atacan tanto a los picudos adultos como a las larvas en el campo, pero el costo y la eficacia de estos nematodos permiten utilizarlos sólo en los lugares con altas densidades. Es un campo a desarrollar en la agricultura. Además de su inocuidad (no dañan al hombre ni al medio ambiente), tienen la ventaja de que en condiciones de humedad las poblaciones de nematodos se establecen en el campo y mantienen un control continuo de la plaga, ya que se reproducen dentro del insecto

CAPTURA MASIVA

La aplicación de métodos de captura masiva es otra estrategia a seguir. Se basa en la eliminación continua de adultos. Hay que destacar que sus efectos esperados son a largo plazo, porque aunque limitemos la puesta de huevos, las larvas existentes seguirán dañando plantas y siempre habrá adultos que eviten las trampas. El principio es disponer trampas de captura de adultos que los atraigan e impidan su huida. En estas mismas trampas, sin necesidad de añadir un insecticida, los adultos morirán solos. Con un recipiente sencillo de plástico con un atrayente puede servir (Figura 10), enterrado a ras de suelo y tapado con hojas que eviten la desecación del agua, que además ahogará a los adultos. Y el atrayente puede ser alimenticio (panela, trozos de tallo, etc.).

Cada 15 días conviene cambiar el líquido para evitar la putrefacción y que siga siendo efectivo. Otro tipo de trampa asequible son trozos de tallo cortados, trampas tipo sándwich, con una hendidura y dejados en campo, como los empleados en la aplicación de los hongos. Los adultos los usan como lugar de alimentación y refugio. Una inspección frecuente de los mismos, de preferencia diaria, nos permitirá capturar y eliminar adultos. De todas formas la efectividad de captura mejora notablemente si se emplean las llamadas feromonas. Estos son componentes comerciales que atraen a los adultos, simulando los estímulos naturales que emplea la especie para concentrarse en las plataneras (feromonas de agregación). El método puede hacerse más sofisticado con recipientes especiales y feromonas de más larga duración con mayor efectividad. El diseño de estas trampas impide la huida de adultos y su resistencia y duración es mucho mayor.

En dos plataneras de El Carmen, una recién sembrada y otra vieja, se ha procedido a la captura de adultos con feromonas durante los meses de diciembre de 2013 y enero de 2014. En la platanera vieja las trampas se han distribuido con al menos 25 metros de distancia. En la nueva se han empelado bloques de 18 plantas y con una separación de tratamientos de al menos 9 metros. En la Figura 12 se indica el valor de capturas por trampa y día. Obsérvese que las capturas son superiores en la platanera vieja, con valores máximos de 4 adultos por trampa y día, lo que indica poblaciones mayores. Durante este tiempo se capturaron 1700 adultos en 10 trampas en esa plantación frente a 170 en seis trampas en la joven.

Resistencia de la planta hospedante

No todas las especies de musáceas (plátano, banano, ensete) ni todas las variedades presentan la misma susceptibilidad al picudo. Los ensayos de cribado, encuestas y comparaciones de clones sugieren que los plátanos representan el grupo más susceptible al ataque de los picudos. Los bananos de cocción de altiplanos de África Oriental y el ensete también parecen ser altamente susceptibles. La resistencia de la planta hospedante parece ser principalmente debido a los mecanismos de antibiosis que causan altas tasas de mortandad en la etapa larval.

En un ensayo con variedades, Vélez (2011) categoriza a las mismas respecto a su tolerancia con el picudo como:

  • Orito, Williams, y Maqueño morado , se comportaron como resistentes.
  • Gros Michel, Plátano maqueño, Dominico gigante, Dominico negro, como medianamente resistentes.
  • Dominico, Dominico hartón y Barraganete como susceptibles al picudo negro.

Como hemos visto la elección de la variedad de siembra, así como su limpieza, son puntos iniciales en la lucha contra el picudo.