Expertos estiman entre un 5 % al 10 % de la producción de alimentos es perdida por causa de los insectos. En ciertos países esas cifras se expanden hasta el 50%

En el control de plagas en granos almacenados, se debe considerar la planificación previa de las acciones a realizar dentro del marco del control integrado de plagas.

Se deben tener en cuenta todos los aspectos que hacen al manejo de los granos, incluyendo las diferentes variedades vegetales, dentro de una misma especie, que pueden ser mas tolerantes al ataque de insectos que otros.

Otro aspecto para destacar es el estado (integridad) del grano cuando llega al depósito para su almacenamiento. Los granos sucios (impurezas, tierra, etc.) y los dañados físicamente son los mas susceptibles de ser atacados por los insectos y plagas en general.

Detección de insectos:

Dentro del marco del control integrado del que hablamos, la detección de los insectos es una tarea imprescindible.

La detección se puede hacer en el recibo de la mercadería cuando va entrando a al almacenaje, o durante el periodo de almacenamiento.

En el momento de recibo, luego de la cosecha, se debe muestrear correctamente la mercadería. Puede observarse visualmente la contaminación por insectos (no es fácil) y se guarda la muestra para tenerla en observación. En ese período de observación se ve si emergen insectos.

También hay métodos de laboratorio que permiten detectar formas inmaduras en el interior de los granos. Estos métodos son: Por Flotación (los granos atacados son más livianos y flotan). El líquido que se usa debe tener una determinada densidad, de acuerdo al tipo de grano. Esas densidades se pueden lograr con tetracloruro de carbono, silicato de sodio, ó simplemente azúcar. Por Rayos “X”. Hay aparatos que toman la radiografía de los granos y se puede detectar la presencia de insectos en el interior de los granos. Otra forma para detectarlos, es con Tinturas (violeta de genciana) ó el mismo método del Tetrazolio usado para semillas.

En el momento de almacenamiento, se puede muestrear periódicamente y observar las muestras. Lo mejor es sacar las muestras con los granos en movimiento.

Una vez que tomamos las muestras se observan extendiendo las mismas sobre una superficie blanca (catre) y amplia que nos permita fácilmente detectar los insectos.

Otra forma es observando la temperatura de los granos almacenados, que nos pueden dar una orientación, ya que el desarrollo de insectos está siempre acompañado con liberación de calor. Un buen sistema de termometría instalado en los silos es de mucha utilidad.

Por otra parte debemos mencionar a las Trampas, que son muy eficientes para la detección de insectos en el granel. Hay disponibles tres tipos de trampas: para Polillas, para Carcomas en instalaciones y para Gorgojos, carcomas, piojos, ácaros y taladrillos.

Es un método muy sencillo y se puede realizar un monitoreo continuo. Se las recomienda usar con atractivos.

Pérdidas ocasionadas por los insectos:

Desde luego que las pérdidas dependen del tipo de insecto, de la cantidad de los mismos y fundamentalmente de la calidad de los granos al entrar al depósito. Como se dijo antes: granos dañados y sucios son mas deteriorables por todos los agentes nocivos, incluyendo a los insectos. Otro factor a considerar, es la constitución físico química de los granos. Esto depende de la genética de cada variedad. Por Ej.: los maíces dentados amarillos, son más deteriorables que los duros “Flint”. Los sorgos con alto tanino, no son fácilmente atacados por insectos.

Finalmente, las pérdidas, también dependen del manejo que se le haga al grano: prelimpieza, estado de las instalaciones (grietas en pisos y paredes), desinfección de las instalaciones, tratamientos preventivos, aireación, transporte, etc.

Control del almacenamiento

El almacenamiento de granos está en gran proporción en manos del productor agropecuario (50%), luego están los diferentes tipos de acopios y en menor proporción las industrias. El control lo ejercen los diferentes actores, dependiendo del tipo de empresa que se refiera.

El productor, quizás, es el menos cuidadoso en este aspecto, simplemente porque antes no estaba acostumbrado a guardar sus propios granos y ahora le “cuesta” mentalizarse al control de calidad. De todos modos cada día se va concientizando y realizando aplicaciones preventivas.

Los acopios, son más aplicados y emplean en general los diferentes métodos descriptos al principio. También contratan servicios de terceros para el control y monitoreo de plagas en poscosecha.

La industria, es la más estricta de todos. Lo hacen directamente ellos o contratan servicios de terceros para el control y monitoreo de plagas en poscosecha.

La presencia de insectos en granos es comercialmente muy castigada y con destino para la exportación, se rechaza la mercadería.

Control de plagas

Las características de los sistemas de silo hacen que se desarrollen distintos tipos de plagas, en los silos convencionales tienen mayor incidencia los insectos, ácaros y los microorganismos aerobios, y en los silos bolsa quienes tienen mayor importancia son los roedores y los microorganismos anaeróbicos.

Con respecto a los insectos plaga podemos diferenciarlos por el tipo de infestación en:

De infestación primaria: Estos pueden atacar al grano sano y producir la primera infestación. Al completar su ciclo dejan el grano picado. Entre los insectos de infestación primaria encontramos a los gorgojos (Sitophilus spp.y Acantoscelides obtectus Say), palomita de los cereales (Sitotroga cerealella Oliv.) y taladrillo de los cereales (Ryzopertha dominica F.).

De infestación secundaria: No pueden penetrar por la estructura de protección del grano. Atacan granos atacados por insectos de infestación primaria, rotos, productos, subproductos de la molienda y procesados. Dentro de esta categoría podemos citar: Carcoma dentada (Oryzaephilus surinamensis L.), carcoma achatada (Cryptolestes pusillusch y Cryptolestes ferrugineus steph.), tribolio castaño (Tribolium castaneum herbs.), tribolio confuso (Tribolium confusum duv.), gusano oscuro de la harina (Tenebrio obscurus F.), carcoma grande (Tenebroides mauritanicus L.), polilla de la harina (Anagasta kuehiella zell.) y polilla de la fruta fresca (plodia interpunctella Hbn.)

Sitios de ataque: existen tres sitios, a campo (en la planta madre), por vuelo directo a los lugares de depósito y contaminación por instalaciones que no han sido desinfectadas correctamente.

Existen numerosos factores que inciden en la magnitud del ataque de las plagas, ya mencionamos a la temperatura, este factor afecta directa o indirectamente a todas las variables. Es un elemento de diagnóstico de alteraciones, ya que todo deterioro es acompañado por la liberación de calor. Además los insectos no son activos con temperaturas menores a 15 grados centígrados, los ácaros no son activos con temperaturas menores a cinco grados centígrados. También cabe recordar que a bajas temperaturas menor desarrollo de hongos, menor respiración y degradación de los plaguicidas residuales y menor difusión y efectividad de los fumigantes.

En el gráfico siguiente podemos ver el efecto que tiene la temperatura sobre los insectos.

Otros de los factores son, humedad, con respecto a los insectos, estos pueden desarrollarse con bajos valores de humedad, pero los ácaros requieren de agua libre para multiplicarse, y, las condiciones de cosecha, acondicionamiento y manipuleo, el trato agresivo al grano, provocan daños mecánicos que afectan el manejo y la conservación. El tegumento del grano posee importantes funciones y protege a las estructuras internas contra choques u otros efectos abrasivos; además sirve de barrera a la entrada de microorganismos y al ataque de algunos insectos; también actúa en la regulación del intercambio gaseoso y de humedad, y en algunos casos, regula la germinación.

Tipos de daños:

Daños directos: Consumo y contaminación

Daños indirectos: Calentamiento y migración de humedad, el alimento básico de los insectos es el almidón, éste y otros componentes del grano se metabolizan liberando calor y humedad, pudiendo generar intensos focos de calor, esta diferencia de temperatura en la masa de granos conlleva movimientos de aire que termina con incrementos de humedad en las zonas más frías. Otros daños son transmisión de enfermedades, distribución de hongos y otros microorganismos incremento en los costos de almacenamiento (por el uso de insecticidas) y distribución de micotoxinas.

Control integrado de plagas (C.I.P.): El objetivo del control integrado de plagas es reducir la incidencia de plagas a un mínimo haciendo uso de todos los medios disponibles mediante diferentes combinaciones de métodos.

Los pasos a tener en cuenta para realizar un buen control son los siguientes:

Higiene y limpieza, Inspección mediante la toma de muestra uso de trampas, medición de la temperatura los insectos producen focos de calentamiento con temperaturas máximas que pueden llegar a treinta y cinco o cuarenta y cinco grados centígrados.

Una vez detectada la presencia de la plaga es conveniente desarrollar una estrategia de control, los puntos a tener en cuenta para delinear una estrategia son los siguientes:

Especies de insecto a controlar, estadío en el cual se encuentra y lugar de almacenaje del producto donde vamos a realizar el control.

Métodos de Control:

Control biológico: Es importante tener en cuenta que toda plaga tiene enemigos naturales. Dentro de esta alternativa encontramos:

Parásitos y predatores: Recurriendo a este tipo de control, sólo se puede reducir la población de insectos plagas, puesto que el nivel de la población de parásitos y predatores acompaña al de las plagas.

En el caso de los parásitos, estos sólo atacan a un individuo, mientras que los predatores pueden causar la muerte de varios a lo largo de su vida.

La afectividad de estos parásitos y predatores reside en su capacidad de adaptarse al medio, tasa de multiplicación, adecuada movilidad dentro de la masa intergranaria y rápida respuesta de adaptación a cambios en el número de insectos. La tendencia actual es buscar insectos más grandes como microhimenópteros que actúen como depredadores de la plaga en cualquier estadío, ya sea, parasitándolo o comiéndolo.

Ejemplos para este tipo de control pueden ser: Avisopteronalus calandrae, parásita a especies del género Sitophilus, Cheyletus eruditus S.es un ácaro que ataca depredando a otros ácaros y pequeños insectos, como larvas de polillas y psócidos (piojos).

Patógenos de plagas: Pueden reducir, e inclusive eliminar una determinada población; son altamente específicos, e incluso pueden ser compatibles con los insecticidas tradicionales.

Bacillus thurigiensis: es muy efectivo, sobre todo para polillas como Ephestia kuehniella, Ephestia cautella y Plodia interpunctella H. Esta alternativa de control es muy interesante si tomamos en cuenta el hecho de que ciertas especies de estas polillas son tolerantes a los plaguicidas residuales. La ventaja de este método es que es altamente específico y no genera resistencia, como desventaja se puede mencionar que no esta disponible para plagas importantes y su efectividad depende, en muchos casos, de las condiciones ambientales.

Feromonas: sustancias de naturaleza hormonal que se utilizan para alterar el comportamiento de la población en sus hábitos sexuales. Se usan en monitoreo y para reducir la cópula por alteración del medio.

Reguladores de crecimiento: Son utilizados en aquellos casos que el almacenaje es por tiempo prolongado, porque brindan protección por un largo plazo y actúan por reducción de la población, aunque no actúan sobre las formas ocultas.

Métodos físicos: Consiste en la utilización de:

Calor: aire caliente a alta velocidad, sesenta grados centígrados durante tres minutos. La alta velocidad que posee la masa de aire caliente hace que el grano quede suspendido, y de esta forma, se elimine a los insectos plagas. Esta técnica sólo se aplica en trigo.

Gases inertes: la aplicación de gases tales como el dióxido de carbono o el nitrógeno son muy costosos; requieren de instalaciones herméticas, provisión de gas, etc., factores que hacen engorrosa su implementación.

Frío: este método, si bien no es una técnica nueva, ha cobrado importancia recientemente, sobre todo en Brasil, consiste en insuflar aire frío (producido artificialmente) a través de la masa de granos almacenada tanto en silos convencionales, como celdas, el proceso es interrumpido cuando la temperatura de los granos se encuentra entre 14 y 17 ºC, el frío es conducido por el sistema de aireación sin utilizar el ventilador, el proceso puede durar horas, días o semanas, en función del tamaño de los silos, potencia de la maquina, producto a enfriar, localización geográfica y principalmente del diseño de los ductos de aireación, la temperatura se mantendrá estable por varios meses dependiendo de las condiciones climáticas y de la estructura de almacenaje.

Tierra de diatomeas: Las diatomeas son antiquísimas y microscópicas algas, huecas y con carga eléctrica negativa que perforan los cuerpos queratizados de los insectos de sangre fría, los cuales mueren por deshidratación. La acción de las diatomeas es física-mecánica esto hace imposible la aparición de resistencia en plazos previsibles. Para aumentar su eficiencia insecticida, la tierra de diatomeas incorpora una ínfima dosis (0,025%) de piretrinas, irritativo del sistema nervioso de los animales de sangre fría, que ayuda a la adhesión de las diatomeas al cuerpo de los insectos, esta mezcla es conocida como Porfín. La dosis recomendada es de 2 a 3 kg./tn. Sin embargo requiere de condiciones óptimas, principalmente temperatura, para que el insecto desarrolle su actividad fin de posibilitar una máxima exposición al producto, también es importante una distribución uniforme del mismo.

Ozono:

Se ha detreminado que el Ozono puede eliminar los insectos sin dañar la calidad de los granos o los alimentos tratados y además no daña eel medio ambiente.

El Ozono para el control de insectos se usa en bajas dosis, pero suficiente como para eliminar los insectos.

El reeemplazo de productos químicos para el control de insectos es imperative ya que el daño que causan los insectos no solo se restringe a lo que el insecto daña físicamente e ingiere del los granos. También defeca y puede promover el desarrollo de hongos como Fusarium sp. y Aspergillus sp., microorganismos promotores de micotoxinas.

En la Universidad de Purdue (EE.UU.) han realizado experiencias de trataminetos con Ozono para el control de insectos en granos de arroz, maíz pisingallo, trigo, soja y maíz., determinando que no hubo daño a la calidad culinaria y/o industrial de los granos.

El tratamiento de Ozono incluye dos aplicaciones. En la primera el ozono se mueve lentamente a través de la masa de granos ya que reacciona con las impurezas de la superficie del grano, lo que degrada muy rápidamente al Ozono. En la segunda aplicación el Ozono se mueve muy rápidamente ya que la superficie esta limpia y este gas reacciona con los insectos eliminándolos. Concentraciones de Ozono de 50 ppm son necesarias para esta tarea.

Se ha demostrado también que el ozono es muy eficiente para la eliminación de olores, hongos y bacterias, pero con dosis mucho menores.

Tratamiento de instalaciones:

Generalmente son líquidos o polvos residuales que se pulverizan en pequeñas gotas o se espolvorean sobre las instalaciones.

Tratamiento preventivo: se realizan sobre grano en movimiento, tratando de generar condiciones inadecuadas para el desarrollo de las plagas. En este caso, también se trata de líquidos o polvos residuales que se espolvorean o fumigan sobre el grano en movimiento, generalmente se prefiere la pulverización porque de esta manera se logra una distribución más uniforme. En muchos casos, los inertes que acompañan a los plaguicidas en polvo pueden afectar la residualidad del mismo; además, la tensión de vapor de los líquidos les otorga a estos la posibilidad de actuar con mayor rapidez y ejercer control parcial sobre las formas jóvenes u ocultas. Cabe citar que algunos inertes minerales que se encuentran en la formulación de los polvos pueden disminuir el peso hectolítrico del grano, esto en el caso del trigo cobra mayor importancia puesto que unas de las formas de comercialización se da en función de este parámetro (sobre todo si se esta en el limite de grado).

Tratamiento curativo: se realiza con fumigantes con el objeto de eliminar una plaga presente. Controla la infestación pero no brinda ningún tipo de protección contra futuras infestaciones. Generalmente para este tipo de control se utilizan gases que actúan por inhalación. Requieren el mayor grado de hermeticidad posible y un tiempo de exposición determinado. Son influenciados por temperatura, método de aplicación, etc. Dentro de esta rama el producto más difundido comercialmente es Fosfuro de aluminio, este se presenta en pastillas, comprimidos y bolsitas; esta última forma es más aconsejable puesto que el fosfuro de aluminio deja como residuo óxidos de aluminio, hasta un uno por ciento de fosfuro sin reaccionar. La utilización de este compuesto en bolsitas evita el contacto del grano con dichos residuos.

Fuente: FAO