Las BPA son el conjunto de principios, normas y recomendaciones técnicas aplicables a la producción, procesamiento y transporte de alimentos, orientadas a la protección de la higiene, la salud humana y el medio ambiente. Todo ello por métodos ecológicamente seguros, higiénicamente aceptables y económicamente factibles.

Para que el cacao producido sea saludable, se recomienda el uso de abonos orgánicos y de biopreparados. Esto es hacer el menor uso de agroquímicos; solo emplearlos en caso de ser indispensable y preferir las categorías toxicológicas más bajas de dichos productos, para que así no se contamine el medio ambiente.

Por esto, las BPA son indispensables. Además permiten:

  • Estar preparados para entrar a mercados exigentes y tener mejor acceso en un futuro.
  • Obtener un producto diferenciado por calidad e inocuidad, lo que puede implicar un mayor precio de venta.
  • Un mayor control del proceso productivo por la obtención de mejor y nueva información sobre la propia producción, gracias a los análisis de laboratorio y a los sistemas de registros (trazabilidad).
  • Reducir los riesgos de rentabilidad; mejora la calidad de vida de las personas que trabajan en la Unidad Agrícola Familiar y baja la compra de insumos.
  • Desarrollar el capital humano por la educación recibida (capacitaciones).

Las BPA requieren, además, del manejo de todas las partes que intervienen en el cultivo, incluyendo:

El lugar donde se almacenan los insumos para el cultivo:

  • El espacio donde se almacenan los insumos debe ser seguro, alejado de viviendas y protegido de cualquier material inflamable. Debe contar con un lugar específico para mezclar los insumos
  • La finca debe tener espacios limpios y organizados.
  • El lugar donde se almacenen, laven, clasifiquen o empaquen los productos luego de ser cosechados, debe contener buenas condiciones de higiene para no contaminarlos.
  • Debe contar con baños aseados.
  • Los trabajadores deben guardar sus objetos personales en un lugar diferente de la zona de trabajo.

El uso del agua:

  • Debe ser moderado, no malgastarse.
  • El agua de consumo humano debe ser tratada adecuadamente.
  • El agua para riego debe ser limpia y no tener materiales en descomposición.
  • El sitio de almacenamiento debe de estar protegido del ingreso de animales y alejada de elementos contaminantes.

La prevención de plagas y enfermedades:

  • Prevenir, manejar y controlar las plagas y enfermedades del cultivo.
  • Desarrollar un programa de manejo integrado para su control.
  • Tener presente los plaguicidas que se van a utilizar; la toxicidad, la dosificación y el manejo que se recomienda.
  • Hacer un buen manejo de los residuos vegetales.
  • Manejo de la disposición de los residuos sólidos y de los residuos correspondientes a los plaguicidas, es decir, los que se encuentran vencidos o fuera de especificaciones técnicas; envases o empaques que hayan contenido plaguicidas, remanentes o sobrantes, subproductos de estos plaguicidas (Seguir las instrucciones de manejo suministrada por el fabricante – realizar la práctica del triple lavado y perforación de los envases).

Los cuidados en cosecha y postcosecha:

  • Determinar un encargado del manejo de los productos.
  • Verificar el cuidado e higiene en el transporte que se va a utilizar.
  • Organizar todos los insumos que se van a utilizar antes y después de la cosecha.

Fuente: FAO