Cualquier elemento-producto que apliquemos sea al suelo, o a la fronda foliar del vegetal incluyendo el agua de riego, esta, como un vehículo principal, pasa necesariamente, por un proceso que en términos y expresión técnica se conoce como fisiología del metabolismo.

Entender o comprender este proceso de “fabrica” seguramente que nos lleva también al interés de involucrar el medio ecológico y, en este principalmente, la luminosidad la cual en su composición física tiene pues, siete colores. Cada uno de estos colores tiene una longitud de onda cuya influencia sobre la  pantalla vegetal es indudable; la recepción de luz por onda de color tiene una variante acorde con la latitud. El trabajo agronómico en la producción de cosechas no es exclusivo del agrónomo, sino que el propio agricultor interesado tiene todo un campo de oportunidades para adquirir los conocimientos de esa cultura de productor.

Como un ejemplo rápido de lo que arriba decimos citamos al agua de riego cuya calidad debe ser óptima; cualquier alteración anatómica en la planta, su origen debe se buscado en un amplia gama de factores. Si bien es cierto que en el uso de riego cien mililitros pueden influir tanto por su flujo para alcanzan 25 kilos de producto, nos preguntamos cual será el método de cultivo que podamos desarrollar y aplicar. Los conocidos “bloqueos” o suspensión de procesos tienen su origen en antagonismos que se suscitan o presentan principalmente entre los fertilizantes de la nutrición vegetal

ASÍ PUES…

Se considera al hierro como un factor catalítico. Como factor de crecimiento, el hierro es insustituible. Sin hierro las plantas no crecen. No obstante las pequeñas proporciones que estas absorben, el hierro se distribuye uniformemente en raíces, tallos, hojas, flores y frutos, con la particularidad de que no todo el se encuentra al estado soluble. Sin hierro tampoco hay clorofila sin embargo lo curioso (?) es que esta no lo contiene. Cabe pues admitir que este metal actúa por acción de presencia, aunque simple pero importante elemento catalítico. Las plantas que dispone de suficiente hierro y son privadas de el, repentinamente muestran clorosis solo en las hojas nuevas presentando un marcado contraste entre el follaje nuevo y el antiguo, lo que nos indica que el hierro se encuentra fijo sin poder movilizarse de un sitio a otro en el interior de la planta. Las hojas privadas de hierro comienzan a morir por el extremo en lugar de hacerlo por la base como las que carecen de nitrógeno, potasio o fósforo. Habría que preguntarnos si el cultivo de la caña  recibe la cantidad necesaria de hierro. En nuestra experiencia obtenida de las visitas profesionales a los mas conspicuos productores de azúcar de caña, a ojo de pájaro y con un sentido de diagnóstico observamos el estado vegetativo de la cosecha y es ahí donde surge la pregunta: se alcanzan  300 toneladas de caña por hectárea con un cuando menos 14 % de sacarosa?

Otra: en los  mejores tiempos del cultivo de agave  y llevando acabo por encargo a veces y a título personal en busca de respuesta, otras, sencillamente encontramos que la nutrición del agave vía fertilización nunca fue una preocupación de los productores agaveros que siempre se atuvieron a la tradición, cuando una planta que va a producir dulce requiere de una manera indispensable pues su dosis de hierro en una programación durante su ciclo biológico.

EL MANGANESO

Es considerado como un factor de resistencia la literatura universal que expone los resultados de investigaciones en química agrícola así lo definen.

Muy a menudo las semillas acumulan suficiente cantidad de este elemento como para abastecerse durante el periodo de germinación. Cuando las plantas están deficientes de manganeso o del todo privadas, no producen clorofila ni semillas así pues este elemento es considerado de resistencia –como ya dijimos antes- contra las enfermedades mas comunes que afectan a los vegetales vivos. Ahora bien; aquí va un torito para los que llevan consigo “el gusanillo de la investigación”: si la falta de manganeso suscita una falta de clorofila y, también el vegetal no produce semillas; ¿Estamos ante un reto  por lo que se produce partenocarpia?.

EL BORO

Este importantísimo pequeño gran gigante de la nutrición determina funciones cualitativas sobre todo en las leguminosas que fijan el nitrógeno del aire; aparte del pH con tendencias alcalinas (7.5-8), la planta debe recibir la dosis correspondiente de boro la cual interviene directamente el la formación de risobiums para que formen nódulos radicícolas (esas pequeñas protuberancias o bolitas que se encuentran en las raíces del frijol, garbanzo, alfalfa, etcétera., que al apretarse sueltan líquido, ese líquido, es nitrógeno.

EL ZINC

Importantísimo elemento se síntesis. Un ejemplo muy cercano lo ofrecen los cítricos que al no tener suficiente zinc, aparecen sus hojas moteadas con puntos amarillos cuando los vemos a contra luz. Contribuye el zinc al proceso de fijación del nitrógeno; al observar al árbol cítrico, vemos que este frutal trabaja casi todo el año en las condiciones ecológicas que tenemos en nuestra latitud; se puede encontrar en el cítrico flor, y frutos de diferentes tamaños. Cuando el zinc esta en déficit, las plantas tienen un crecimiento con cierta languidez; para efectos de diagnóstico o visitas objetivas se pudiera pensar que ahí hay falta de calcio o potasio, así que bien podemos volver nuestra atención a la presencia zinc tanto en el suelo como en la planta. Para esto ultimo lógicamente hemos de recurrir a los análisis foliares en campo. Este elemento actúa también por acción de presencia a la manera del hierro, acelerando las diversas reacciones biológicas. Por ser un elemento medio importante sin embargo, su presencia es de mínimas cantidades, y, si estas sobrepasan las necesidades siempre habrá una posibilidad de intoxicación.

EL COBRE

Para su utilización en la nutrición vestal o bien en el complejo fungicida el cobre puede ser ubicado de manera similar a las condiciones del zinc, con el agregado de que sirve como vehiculo para el oxigeno, contribuyendo a acelerar la respiración de la planta.

Es tan pequeñísima la cantidad requerida en el complejo nutricional, que será suficiente obtenerla o darla a través de las aspersiones con caldo bordales en cantidad que superen esos mínimos requerimientos, el cobre es altamente tóxico para la planta.

LOS ELEMENTOS ORGÁNICOS

El carbono, el hidrogeno y el oxigeno entran en la composición de todos los elementos orgánicos de las plantas y en esta condición forman aproximadamente (según cálculos establecidos universalmente por la ciencia de la nutrición vegetal llevada muy seriamente en los países que han tenido una investigación constante al respecto) el 95% de su materia seca. Como bien se sabe, aunque es nuestro deseo expresarlo una vez más, el carbono procede del anhídrido carbónico del aire, siendo absorbido por las hojas. El hidrógeno y el oxigeno proceden en su mayor parte del agua, pero también el segundo es obtenido en cierta proporción del aire atmosférico. Comentario ecologista: predominando en las plantas la absorción del anhídrido carbónico, se explica que en todo ambiente donde aquellas se desarrollan, la atmosfera se purifica a favor del hombre, cuyos pulmones, como es bien sabido, exhalan el anhídrido carbónico proveniente de las combustiones internas y que le es nocivo. A riesgo de parecer folklóricos, cuando la persona tiene como ejercicio correr debe aspirar profundamente el oxigeno y así mismo exhalar lo mas fuerte posible el anhídrido carbónico.

CONSIDERACIONES DE CAMPO

Si bien la naturaleza nos da o nos dota de inteligencia para detectar o definir nuestro entorno en un medio determinado, nos corresponde, a los que estamos involucrados con ella trabajando sobre el surco, “darle una ayudadita”. Para el efecto anterior desarrollamos el sentido del arte para poder entender el apoyo de la ciencia y las facilidades que nos da la tecnología para llevar a cabo un buen trabajo. Con el manejo de la economía del bolsillo y del cultivo, podemos entender también ese equilibrio que la naturaleza establece para el desarrollo de los organismos vivientes; en las plantas el equilibrio para la nutrición se tiene con la reacción del suelo primeramente: pH sin este factor la economía de cultivo se desfasa cuando la cosecha no rinde sus mejores frutos en el tiempo correspondiente de su ciclo biológico, y, la de bolsillo, altera los cálculos de la inversión.

Fuente: www.mundoagropecuario.com